1Cómo funcionan los aumentos hoy
Tras el DNU 70/2023 los precios quedaron desregulados, con un esquema de monitoreo: las empresas informan sus ajustes y el mercado converge a aumentos mensuales alineados con la inflación de dos meses atrás. En julio 2026 el aumento promedio fue de 2,1% (con topes de 2,3% según empresa), en línea con la inflación de mayo. El acumulado del año ronda el 21%, contra una inflación del 19% en el mismo período. Para agosto se estima un ajuste cercano al 1,8%.
2Tus derechos frente a un aumento
La empresa debe informarte el aumento con antelación (la comunicación con al menos 30 días es el estándar exigible) y aplicarlo de manera general para tu plan, no de forma personalizada por tu edad o tu consumo, salvo los cambios de banda etaria previstos en el contrato. Un aumento no informado, o muy por encima del aplicado al resto de los afiliados de tu mismo plan, es reclamable ante la empresa y denunciable en Defensa del Consumidor y la SSSalud.
3Qué hacer cuando la cuota se te va de presupuesto
En orden de menor a mayor fricción: primero, verificá tu modalidad de pago (si podés derivar aportes y no lo hacés, ahí hay 30-40% de ahorro inmediato). Segundo, bajá de plan dentro de tu empresa: conservás antigüedad e historia clínica, y la diferencia entre un plan y el inferior suele ser 20-30%. Tercero, compará contra el mercado: el mismo nivel de cobertura puede tener precios muy distintos entre empresas. Cuarto, negociá: las áreas de retención tienen margen para bonificaciones que el call center de facturación no te va a ofrecer espontáneamente.
4El momento del año para cambiar
Como los aumentos son mensuales y generalizados, no existe un "mes barato" para quedarse, pero sí un buen momento para cambiar: cuando tu empresa aplica un aumento por encima del promedio del mercado dos o tres meses seguidos, es señal de reacomodamiento de su cartera y difícilmente se revierta. Ahí conviene cotizar afuera: entrar a otra empresa fija tu precio de ingreso al valor actual de mercado, y los meses siguientes ajustás desde esa base más baja.
En resumen
Los aumentos mensuales llegaron para quedarse: la variable que controlás no es el porcentaje sino tu base. Derivar aportes, ajustar el plan a tu uso real y comparar el mercado una vez por año son las tres palancas que mantienen tu cuota a raya. Y ante aumentos anómalos o no informados, reclamá: la asimetría de información es el principal negocio del sector.