1Primero contratá la nueva, después dá de baja la anterior
El error más común es dar de baja la prepaga actual antes de tener el alta confirmada en la nueva. Hacelo al revés: cotizá, presentá la documentación y esperá la confirmación de alta con fecha de inicio de cobertura. Recién con esa fecha en mano, pedí la baja de la anterior. Así nunca quedás descubierto, algo clave si tenés tratamientos en curso o hijos chicos.
2Las carencias no aplican al PMO
La Ley 26.682 prohíbe que las prepagas apliquen períodos de carencia sobre las prestaciones del Programa Médico Obligatorio (PMO): consultas, estudios, internación, parto, medicación oncológica, urgencias. Solo pueden aplicar carencias a prestaciones "superadoras" (por ejemplo, habitación individual, ortodoncia o cirugía estética). Si una prepaga te dice que tenés que esperar 6 meses para una consulta clínica, está incumpliendo la ley.
3Preexistencias: te tienen que aceptar igual
Ninguna prepaga puede rechazarte por una enfermedad preexistente: la Ley 26.682 lo prohíbe expresamente. Lo que sí pueden hacer es cobrarte un valor diferencial autorizado por la Superintendencia de Servicios de Salud. Declarala siempre en la declaración jurada: ocultarla puede darles argumentos para negarte coberturas después.
4El timing de la baja: evitá pagar dos cuotas
Las prepagas facturan por mes adelantado. Pedí la baja de la anterior antes del cierre de facturación (generalmente entre el 20 y el 25 de cada mes) para que no te generen la cuota del mes siguiente. La baja se puede pedir online: desde 2021 todas las empresas están obligadas a ofrecer un "botón de baja" en su web, y no pueden exigirte que vayas a una sucursal ni retenerte con llamados.
5Documentación que te van a pedir
Para el alta en la nueva prepaga: DNI de cada integrante del grupo, declaración jurada de salud, y según tu situación laboral, último recibo de sueldo (si derivás aportes), constancia de monotributo o inscripción en autónomos. Si venís de otra prepaga, algunas te piden certificado de cobertura anterior para acreditar continuidad, lo que puede ayudarte a evitar carencias en prestaciones superadoras.
En resumen
Cambiar de prepaga es un trámite de dos semanas si lo hacés en orden: primero el alta nueva, después la baja vieja, siempre cruzando las fechas para no quedar descubierto ni pagar doble. Compará precios reales antes de decidir: con los aumentos mensuales de 2026, la diferencia entre dos planes equivalentes puede superar los $100.000 por mes.