1Los requisitos base (para todos)
DNI de cada integrante del grupo a afiliar, datos de contacto, y la declaración jurada de salud de cada adulto. No existe requisito de nacionalidad (los extranjeros con DNI argentino o residencia en trámite pueden afiliarse; algunas empresas aceptan pasaporte con precaria) ni límite de edad legal para el ingreso, aunque las tarifas suben fuerte con la edad. No pueden exigirte estudios médicos como condición de aceptación: la evaluación de admisión, donde existe, solo puede usarse para encuadrar preexistencias.
2Documentación según tu situación laboral
Relación de dependencia con derivación de aportes: últimos recibos de sueldo y firma del formulario de opción de obra social. Monotributista: constancia de inscripción, comprobante del último pago y categoría (el aporte se deriva al plan). Autónomo o particular: solo la documentación base, contratás la lista directa con IVA. Grupo familiar: partidas o libreta que acrediten el vínculo para cónyuge/conviviente e hijos, y DNI de cada uno. Tener todo digitalizado antes de empezar reduce el alta de semanas a días.
3La declaración jurada: dedicale tiempo
Es el documento más importante del legajo: enfermedades diagnosticadas, cirugías, internaciones, medicación habitual, tratamientos en curso. Regla simple: si un médico te lo diagnosticó o lo tomás recetado, va en la DDJJ. Declarar no te expone al rechazo (está prohibido rechazar por preexistencias); ocultar sí te expone a perder cobertura futura. Si tenés dudas sobre cómo declarar algo, pedí completarla con el asesor y dejá constancia escrita de lo conversado.
4Errores que demoran o encarecen el alta
Cotizar como particular cuando podías derivar aportes (el error más caro: hasta 40% de diferencia). Dar de baja la cobertura anterior antes de tener el alta confirmada (te deja descubierto). Omitir integrantes del grupo "para ahorrar" y quererlos sumar después (el ingreso posterior cotiza a la edad del momento, y un embarazo en curso del integrante no declarado complica todo). Y firmar sin el cuadro de copagos, carencias superadoras y reintegros por escrito: ese anexo es tu contrato real, no el folleto comercial.
En resumen
El alta en una prepaga es un trámite de dos semanas cuando llegás con la documentación correcta para tu situación fiscal y una declaración jurada bien hecha. Los requisitos son pocos y la ley te protege del rechazo. El único paso donde no hay atajo es la DDJJ: la verdad completa hoy es tu cobertura garantizada mañana.