1Qué es una preexistencia (y qué no)
Preexistencia es toda condición de salud diagnosticada o con síntomas evidentes antes de la firma del contrato: diabetes, hipertensión, asma, enfermedades cardíacas, oncológicas en tratamiento o remisión, embarazo en curso, y también cirugías programadas pendientes. No son preexistencias las condiciones que aparecen después de afiliarte, aunque sea a la semana: para eso está el seguro. La detección se hace mediante tu declaración jurada de salud al ingresar.
2Tus derechos: te tienen que aceptar, con cobertura completa
La Ley 26.682 prohíbe rechazar la afiliación por preexistencias, y además obliga a cubrirlas: la prepaga no puede excluir de la cobertura tu enfermedad declarada. Lo único que la ley permite es que la SSSalud autorice valores diferenciales de cuota para preexistencias de alto costo. En la práctica: te aceptan, te cubren la condición, y podés pagar una cuota mayor a la estándar durante un período o de forma permanente según el caso.
3La declaración jurada: el documento que define tu relación con la prepaga
Todo gira alrededor de la DDJJ de salud. Declarar todo te protege: lo declarado está cubierto y no pueden alegar nada después. Ocultar te expone: si la empresa demuestra falsedad u omisión maliciosa (una internación previa que no mencionaste, medicación crónica que ya tomabas), puede desconocer la cobertura de esa condición e incluso rescindir el contrato. Ante la duda entre declarar o no un episodio menor: declaralo. El costo de una cuota diferencial es siempre menor al de una cobertura desconocida.
4Estrategias si tenés una condición crónica
Compará el trato de la preexistencia entre empresas, no solo el precio: ante la misma diabetes, una empresa puede ofrecerte cuota estándar con programa de seguimiento (Swiss Medical y OSDE tienen programas de crónicos muy desarrollados) y otra un diferencial alto. Pedí por escrito cómo queda cubierta tu condición: medicación, especialistas, insumos. Y si una empresa te "desalienta" verbalmente por tu condición (te dicen que no hay vacantes, dilatan eternamente), eso es un rechazo encubierto ilegal: denunciable ante la SSSalud.
En resumen
Las preexistencias cambiaron de régimen hace más de una década, pero el mito del rechazo sigue vivo. La realidad legal: te aceptan, te cubren la condición, y a lo sumo pagás un diferencial autorizado. Tu única obligación es la verdad en la declaración jurada, y tu mejor jugada es comparar cómo trata tu condición específica cada empresa antes de elegir.