1No pueden rechazarte por edad: es ley
La Ley 26.682 prohíbe rechazar afiliaciones por edad. Cualquier prepaga tiene que aceptarte a los 60, a los 70 o a los 85. Lo que sí pueden hacer es cobrarte la cuota de tu franja etaria, que es más alta — pero con un límite que muchos desconocen: la cuota de la franja más alta no puede superar TRES VECES la de la más baja. Si te pasan un presupuesto que rompe esa relación, está fuera de la norma.
2La regla de oro: 65 años + 10 de antigüedad
Si tenés más de 65 años y más de 10 años de antigüedad continua en la misma prepaga, la empresa no puede aplicarte aumentos por edad: solo los aumentos generales autorizados que pagan todos. Esta regla convierte la antigüedad en un activo valioso — antes de darte de baja de una prepaga de toda la vida "porque está cara", comparalo contra lo que pagarías entrando de nuevo a otra a tu edad actual.
3Qué te da PAMI y qué no
PAMI cubre la canasta completa de prestaciones para jubilados, con medicamentos gratuitos o con descuentos altos, y es gratis (se descuenta de los aportes ya hechos). Sus limitaciones conocidas: demoras en turnos con especialistas, cartilla acotada según la zona y burocracia en autorizaciones de alta complejidad. Para muchos jubilados sanos, PAMI + atención puntual privada paga por consulta es suficiente. Para quienes tienen condiciones crónicas o quieren acceso rápido a sanatorios privados, la prepaga marca la diferencia.
4Las tres estrategias posibles
Opción 1 — Solo PAMI: costo cero, cobertura completa en los papeles, con las demoras del sistema. Opción 2 — Prepaga pura: pagás la cuota de tu franja etaria (en 2026, desde ~$250.000/mes en planes de entrada para +65) y accedés a la cartilla privada completa. Opción 3 — La mixta: mantenés PAMI para medicamentos (su punto más fuerte) y contratás una prepaga o un plan parcial para consultas e internación. Varias empresas ofrecen planes específicos para mayores que complementan PAMI a menor costo que un plan completo.
5Qué empresas aceptan mayores y qué mirar al cotizar
Todas están obligadas a aceptarte; en la práctica, las que más afilian mayores de 60 son OSDE, Swiss Medical, Sancor Salud y Galeno, además de empresas regionales con planes senior. Al cotizar, mirá tres cosas: que la cartilla tenga los sanatorios donde ya te atendés, la cobertura de medicamentos crónicos (el gasto que más crece con la edad), y la letra chica de internación domiciliaria y rehabilitación, las prestaciones que más se usan después de los 70.
En resumen
La decisión no es PAMI o prepaga en abstracto: es cuánto valorás el acceso rápido y qué margen tiene tu jubilación. Con el tope legal de 3x y la regla de 65+10 a tu favor, cotizá tu edad real y comparalo contra lo que hoy no te da PAMI. Es una cuenta que cada jubilado puede hacer en cinco minutos con precios reales.